Cómo motivarte tras las vacaciones

Escrito a mano por Vic Blázquez

SIN LA REGLA 369

Este artículo forma parte del blog antiguo y por eso no sigue la regla 3·6·9

Puedes comprpobar la diferencia leyendo el nuevo blog.

Descubre la regla 369
mohito

Hay una superstición en California que dice que una vez acabadas las vacaciones hay que brindar por ellas. Mazel Tov!

Tiempo de lectura de este post: 6-9 minutos.

Tengo que admitir que yo no tengo este problema. No tengo esa depresión post-vacacional que otros si tienen y suele ser porque siempre me divierto con lo que hago. No es que no me lo tome en serio sino que me encanta lo que hago así que con vacaciones o sin ellas siempre me apetece hacerlo. Sin embargo, hubo una época que era horrible. No tanto los primeros días… pero sí tras unas semanas después de las vacaciones. Tengo que decirte que ni había caído en buscar una forma de motivarme y que simplemente me quejaba sin más. Por suerte, alguien de mi clase me dijo qué hacia ella para empezar el curso con ganas y, ya que sacaba muy buenas notas, la escuché atentamente.

Lo que voy a contarte a continuación es la mezcla de su forma de motivarse y lo que yo le añadí viendo libros de psicología y de organización empresarial. Era una época en la que me aburría mucho y acababa leyendo de todo con tal de aguantar sentado en clase. Pero al final todo eso valió para tener mi propia forma de estar motivado cada septiembre.

La mejor forma que conozco de motivarme en Septiembre

Empecemos por la base. Motivación viene de motivos y si no tienes motivos no tendrás motivación. Conocer tus motivos, recordarlos y conseguir que tu cuerpo no se inmunice a ellos es vital para que no acabes medio loco nada más empezar noviembre.

Motivos

motivos

Hazte una pregunta ¿por qué debes esforzarte ahora que es Septiembre?, ¿qué motivo tienes?. Hay un error muy común que sucede cuando se habla de motivos y que no te puede suceder a ti. Muchas veces se confunde con objetivos.

—¿Por qué debes esforzarte este curso?.

—Porque tengo que aprobar.

—¿Por qué debes esforzarte en el trabajo?.

—Porque tengo que traer dinero a casa.

Ni aprobar, ni el dinero son motivos, son objetivos. Los motivos se encuentran después de los objetivos. Tu objetivo es aprobar, pero tu motivo es conseguir ser médico/ingeniero/actor/… Tu objetivo es traer dinero a casa, pero tu motivo es conseguir un coche/casa/viaje/…

Busca ese motivo. Solo uno. Tener muchos motivos hace que al final no tengas ninguno. ¿Por qué debes esforzarte?. ¿Qué te gustaría tener?. ¿Qué te haría feliz tras esforzarte?. Vale, esto puede parecer un rollo psicológico raro, pero funciona. Por ejemplo, en mi caso, escribo este blog para ayudar a la gente, ese es mi objetivo, pero mi motivo es mejorar mi escritura porque soy escritor.

Una vez tengas tu motivo, coge una hoja, apúntalo en letras bien grandes y ponlo a la vista. Esto sirve para que cada día tu mente sepa porqué se está esforzando. Parece una tontería pero si no se lo recuerdas una y otra vez se le olvida.

En mi caso: MEJORAR MI ESCRITURA. No me mires raro, esto es lo que me hace feliz a mí. Tú pon lo que a ti te haga feliz.

Vale, ya tenemos nuestro motivo. Ahora tenemos que buscar 4 alternativas. Te cuento. Si cada mañana ves un mismo mensaje, acabas inmunizado. Tiene un nombre clínico que ni recuerdo pero puedo demostrarte que lo sufres en un segundo. Recuerda una canción que te gustaba (no elijas tu canción favorita), y ahora recuerda lo que sucedía cada vez que la escuchabas más y más. Llega un momento que esa canción ya no te dice nada. A eso me refiero.

Cada 3 meses, debes cambiar ese mensaje. Te pondré los 4 ejemplos que yo tengo para que te hagas una idea.

MEJORAR MI ESCRITURA, ESCRIBIR MEJOR, SER BUEN ESCRITOR y ACABAR ESCRIBIENDO UN BUEN LIBRO.

Las cuatro vienen a ser lo mismo, pero de distinta forma. Ninguna utiliza el mismo verbo (mejorar, escribir, ser y acabar) y ninguno utiliza la misma estructura. Esto hace que mi cerebro piense que son cosas distintas y que tarde en inmunizarse. Sí, es otra de esas tonterías psicológicas, pero funciona.

Planificación

planificacion

Si no te planificas, la cagas. Absolutamente toda la gente efectiva se planifica. Toda. No verás a nadie (yo no lo he encontrado y te aseguro que me fijé en todos los que sacaban buenas notas de mi clase y de otras clases) que sea bueno y no tenga un plan. Entonces, ¿por qué no lo tienes tú?. O ¿por qué no lo pones en marcha?.

Tener un plan es mucho más fácil de lo que parece. A mi esta palabra me daba mucho miedo pero al final con conocer tres trucos y cuatro tonterías puedes estar junto con toda esa gente «high level».

1. Pon todo lo que tengas que hacer por escrito. Yo lo hacía por páginas. Cada página era sobre un tema determinado. Lo que tenía que hacer en clase, en una página. Lo que tenía que hacer fuera de clase, en otra página. Los planes con mis colegas, en otra página. Las citas con el dentista, otra página. Si hablo de escribir todo, hablo de escribir todo. Esto te quita de todos los problemas. Con el blog y los vídeos de Youtube me pasa lo mismo. Por ejemplo, ¿no sé de qué tengo que escribir?: miro una página determinada.

2. Ten tiempo libre. Si te saturas de trabajo, se nota. A mi me ha pasado con este blog y he tenido que hacer un parón de dos semanas. La creatividad no me llegaba, los artículos no estaban al nivel que quería y me tocaba bastante las narices. Ya que tú no puedes tomarte un parón de dos semanas y yo tampoco, hago lo que no hacía. Tengo todos los días un tiempo para desconectar e ir a mi bola. Desconectar significa hacer lo que yo escribí en este artículo pero, en vez de los Domingos, un rato cada día.

3. Cumple. Si un día no cumples, acabas no cumpliendo nunca. Es otro de esos términos neurológicos que nunca recuerdo pero que se dan en todo tipo de ocasiones. Alguien falta un día al gimnasio, cada vez va menos y acaba no yendo más. Con las dietas, y proyectos que merecen un esfuerzo, pasa lo mismo. Tómate muy en serio cumplir tu plan. Si fallas, la has cagado así que no llegues a ese momento.

4. Planea cuando lo necesites. Esto no es algo rígido. No debes planificar tu vida cada día o cada Domingo. Planifica cuando lo necesites. Si un martes tus colegas te dicen de salir, ponlo en tu hoja de planes y listo. Si otro día no tienes nada que planificar, no planifiques. Esto rompe la rutina y lo aburrido que es la planificación. Solo apunta cuando lo necesites. En ese mismo momento. Si lo dejas para más tarde acabas con una lista de cosas que organizar.

Buen estado

buenestado

Todo esto no vale para nada si tú no tienes ganas. Si tú no tienes un buen estado de ánimo da igual todo. Un coche sin combustible puede tener el mejor motor del mundo pero no servirá de nada. Tu energía, es tu combustible.

Ya que en este blog he hablado mucho sobre ello ya que para mí es algo fundamental, te dejo algunos artículos sobre el tema:

Ser feliz con más chocolate y menos mierda.

– Fuera la tristeza, cómo dejar de estar triste.

– Mi secreto para ser feliz.

– Por qué la negatividad no te sirve de nada y debes olvidarla.

– Deja de compararte para ser feliz.

Deja de generar mal Karma.

Retazos:

¡Comenta!. Lo que más me ayuda a saber qué os gusta más y menos es sabiendo vuestra opinión. No te cortes, es totalmente anónimo.

La motivación es como el combustible. Si tienes un gran motor y no tienes combustible, da igual lo gran motor que sea. Y hoy por hoy es más fácil encontrar un buen motor que combustible.

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