Cómo quedar bien cuando haces el ridículo

Escrito a mano por Vic Blázquez

SIN LA REGLA 369

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Tema: Mejora Personal

verguenza

Recuerdo 3 momentos de mi vida que todavía hoy siento vergüenza. Quería poner una foto del momento, porque la tengo, pero era demasiado vergonzoso.

Tiempo de lectura de este post: 2-3 minutos.


Hoy tenia pensado publicar uno de esos artículos largos que tardo más de lo normal en escribir y que tanto disfruto pero tras un par de revisiones y ver que todavía no está como me gusta, y, tras un comentario en un artículo anterior he querido cambiar los planes y escribir sobre cómo salgo bien parado cuando hago el ridículo. Me refiero a convertir algo negativo (caerte al suelo, que te pillen cantando, tropezar, equivocarte o cualquier cosa bochornosa) en algo positivo.

Durante mucho tiempo me tomé muy en serio que la gente pensara bien de mi. No es que quisiera encajar o dejar de encajar simplemente quería tener una buena reputación. Eso hacía que si no podía hacer algo perfecto no lo hacía y que sí algo salía mal me torturara una y otra vez sobre eso. Desde intentar ligar y que me rechazaran hasta… intentar ligar y que me rechazaran. Es lo que tiene la adolescencia ¿no?. Todo se centraba en lo mismo.

Mi forma para no quedar mal

De alguna u otra forma en algún momento puedes hacer el ridículo. Todos hacemos el ridículo pero algunos saben sacarle ventaja y otros no. Yo te quiero explicar mi forma de no parecer un idiota.

1. No hagas como si no pasara nada. Hay gente que se tropieza, se cae o se tuerce un píe y sigue andando mientras cojea con cara muy seria intentando parecer perfectos. Olvídate de eso. Cuando me caigo, me trabo al hablar, escupo al hablar o hago cualquier cosa que me deja en ridículo me fijo en ello. Ya sea fijándome en el escalón dónde me he tropezado, secándome la boca o mirando la mancha de tomate.

2. Tómatelo con humor. Si te caes, ríete. Si le escupes a alguien sin querer pide perdón, sonríe y empatiza diciéndole que seguro que ella también odia cuando le pasa eso. Y si se te cae mostaza en el pantalón haz otro comentario gracioso. Sí te lo tomas en serio generas mal rollo y el mal rollo ya sabes a dónde lleva (escribí un artículo sobre el tema).

3. Verbalízalo. Si te caes y hay alguien delante, admite que eres bastante torpe. Si se te da mal hablar con chicas, admite que se te da mal hablar con chicas. Si, sea lo que sea, haces algo que te deja en ridículo, admítelo. Por alguna razón admitirlo resta importancia a lo hecho y te deja en una mejor posición. Eso sí, un comentario basta. Si hablas demasiado del tema estás dándole una importancia que no tiene.

4. Intenta que no vuelva a pasar. Está muy bien tomarse las cosas con buen humor pero ser un desastre no mola. Ten más cuidado e intenta dejar de hacer el ridículo. Aprende por dónde andas, mira que haces con las salsas y cuida tu dicción. Sobretodo en lugares cómo los institutos o el trabajo ser un desastre no te va a ayudar.

Ya está. Esto es todo, pero es una de esas cosas simples que deben ser contadas. Hacer el ridículo es uno de esos males menores que deben ser solucionados pero que nadie cuenta.

Retazos:

¿Te ha sido útil?. Por favor hazme saber en los comentarios sobre qué te gustaría leer más.

No eres tan importante. La mayoría de las veces suceden cosas a tu alrededor que ni te das cuenta y de la misma forma tu alrededor ni se da cuenta la mayoría de las veces de las cosas que te pasan. Cuando eres consciente de esto, hacer el ridículo no es tan dramático.

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