Cómo ser constante en cualquier situación

Escrito a mano por Vic Blázquez

SIN LA REGLA 369

Este artículo forma parte del blog antiguo y por eso no sigue la regla 3·6·9

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Descubre la regla 369
Tema: Mejora Personal

carrera

Para mí, la constancia es como una carrera donde todos paran en algún momento. Si yo no paro, tengo ventaja.

Tiempo de lectura de este post: 3-6 minutos.

Hay momentos que es muy difícil ser constante. Te invitan a ir a la piscina, a salir de fiesta, estás triste, estás alegre, pierdes las ganas… y al final no quieres seguir. Quizás no para siempre, quizás solo para durante unas semanas o unos días. Es el principio del fin.

A todos nos pasa que queremos hacer otras cosas y mandar a la mierda el esfuerzo durante un rato. Bueno, al menos a mí me pasa. A veces simplemente te quieres ir por ahí y no puedes porque tienes cosas que hacer, porque te has acostado más tarde y se te ha acumulado trabajo o por lo que sea. Sin embargo, aunque muchas veces me apetece simplemente tomarme el día libre, la semana libre y hacer otras cosas tengo mi forma de no caer en la tentación y seguir cuando el resto ya han parado.

Mi forma de ser constante

Partamos de la base de que no somos máquinas. No somos perfectos, no nos sale todo bien y tenemos momentos de debilidad. Los que tienen menos momentos de debilidad son los que consiguen más cosas que los que no controlan esos momentos. Veamos cómo controlar esa debilidad.

Tu mente por un lado, tus sentimientos por otro. Cuando estudiaba sabía que vaguear era una mala idea y que debía de estudiar. Mi cabeza me decía que estudiara y mis sentimientos que vagueara. Como los sentimientos pesan más, acababa vagueando. En cuanto silencias a los sentimientos… lo tienes todo. Si alguna vez has hecho deporte sabrás que llega un momento que te dice que lo dejes y que no sigas. Algunos siguen y otros se paran. Solo hay una forma de conseguir eso. Si tu cabeza dice que tienes que hacerlo, lo haces. Y punto. Da igual el resto. Si tu cabeza dice que lo mejor es hacerlo, lo haces.

Animarte a ti mismo. Claro que no es fácil y por eso tienes que animarte. Si tienes que estudiar todos los días. Anímate. Si tienes que entrenar todos los días. Anímate. Si tienes que trabajar todos los días. Anímate. Di que merecerá la pena, que vas a conseguirlo, que el esfuerzo tendrá recompensa… Yo estoy todo el día animándome a mi mismo para seguir, seguir y seguir.

Tener una lista. La falta de constancia llega cuando no sabes exactamente lo que tienes que hacer. Yo me levanto y sé lo que tengo que hacer así que dejo de pensar si me apetece o no me apetece y me pongo a hacerlo. El momento más complicado es justo antes de empezar. Luego todo va rodado. Ese modo automático de hacer, hacer y hacer, sin que tu cabeza te haga boicot es lo mejor que he podido descubrir nunca.

Tener tiempos de relax. Cada cierto tiempo, desconecta. Llega un momento que el cerebro se satura. Si llegas a ese momento, todo se va a la mierda. Si paras justo antes de llegar a ese momento, te das una vuelta y te tomas algo a la vuelta vas a poder seguir como si nada.

Ya está. Esta es la ventaja que el resto no tiene. Cuando el resto se muestra débil y para, tu vas a seguir y coger ventaja.

Retazos:

¡Comenta!. Lo que más me ayuda a saber qué os gusta más y menos es sabiendo vuestra opinión. No te cortes, es totalmente anónimo.

Cuatro pasos. Escucha a tu cabeza y hazla caso, anímate, seguir tu lista y tomarte tiempo de relax.

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