Mentir solo te trae problemas, empieza a ser sincero

Escrito a mano por Vic Blázquez

SIN LA REGLA 369

Este artículo forma parte del blog antiguo y por eso no sigue la regla 3·6·9

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Descubre la regla 369
Tema: Experiencia Personal

pinocchio

Si se habla de mentir hay que hablar de Pinocchio y si se habla de Pinocchio tienes que ir a Roma a ver cómo son hechos a mano.

Tiempo de lectura de este post: 4-7 minutos.

Nunca he creído en la mentira. La estadística dice que de media se miente 7 veces al día y te aseguro que eso interiormente no se puede aguantar demasiado tiempo. Esto es algo más interior que exterior y aunque si como yo te da tirria cuando se hablan de cosas interiores, no te preocupes, este artículo no va por ese camino. A mi me da exactamente igual si quieres mentir o si no quieres mentir, pero si eres listo, y quieres lo mejor para ti, quiero explicarte por qué es malo mentir.

Dejando de lado el problema ético hay dos problemas cuando mientes.

Un problema biológico: Tu cerebro empieza a acumular estrés cada vez que lo haces repercutiendo en ti. Ya sea porque tienes que recordar cada mentira, porque tienes que controlar que no te pillen o por remordimientos, tu cerebro se estresa.

Un problema de confianza: si te da igual mentir tienes que saber que el cerebro inconscientemente está entrenado para detectar la mentira. Se ha demostrado que, de alguna forma, la gente va a saber que algo raro pasa cuando mientes. Puede que no sepan que mientes pero algo les dice que no deben confiar demasiado en ti.

Ni el estrés, ni la falta de confianza son buenos para ti. Son obstáculos en tu día a día, así que mejor que eliminemos esos obstáculos para hacerte más fácil el camino.

No mentir como forma de vida

Yo parto de la base de que mentir es una actitud cobarde. Una actitud de no querer afrontar la realidad por sus consecuencias. Ya sea porque no quieres asumir el enfado de alguien al decirle que es feo, lo que dirán cuando sepan que no te apetecía salir con ellos o la cara del niño cuando hables sobre los Reyes Magos. Algo así como romper un jarrón y señalar a otro. ¿Y si no rompemos el jarrón?.

Empieza a no romper el jarrón. No siempre es así pero muchas veces la mentira viene por malas decisiones. Si has preferido salir con tus colegas que ir a trabajar, no quieras convencer a tu jefe de que estabas al borde de la muerte. Se consecuente con lo que haces. La mentira es más fácil, sí, pero te deja en una mala posición como persona. Deja de querer salirte con la tuya a toda costa y empieza a respetarte y ser consecuente contigo mismo. El no tener la red de seguridad de la mentira para librarte de tu responsabilidad te cambia la vida. En serio.

Acepta las consecuencias. Si alguien canta fatal, canta fatal. Si te preguntan por ello, dilo. Si se ofenden, es su culpa por preguntar y no la tuya por ser sincero. Hay formas y formas de decir las cosas, sí, pero hay que decirlo. Lo peor que puedes hacer es callarte y que viva en una mentira constante. No hay nada peor que alguien dejando su tiempo y su dinero en algo para lo que no vale por un entorno cobarde. Y esto es solo un ejemplo. En el día a día hay muchas personas haciendo cosas idiotas por no saber lo que realmente piensan de ellas.

Déjalo claro. Hay mucha gente que lo entiende a la primera, otra que nunca lo entiende y alguna a la que hay que dejárselo claro. Tú vas a ser sincero siempre para ayudar, para que sepan lo que piensas, para no engañarles. Si no dejas claro eso, mucha gente creerá que tu sinceridad es hiriente, para acabar con ellos y para ser cruel. Por eso, déjalo claro. Tú eres sincero porque no quieres engañar, no porque quieras ser mala persona.

Da soluciones. Para no caer mal, lo que hago cuando puedo es aportar soluciones. No quiero destruir, quiero sumar. Si alguien diseña mal su blog y me pide opinión, se lo digo y le digo qué cambiaría yo. Luego él que haga lo que quiera pero yo no voy a dormir mal por ello. Así pasas de ser alguien que señala, señala y señala, a alguien que te da su opinión. Y por favor, no des tu opinión a alguien que no le interesa.

Disfruta. Hay algo que pasa cuando siempre eres sincero. Tus colegas lo ven bien y la mayoría de gente se fía de ti. Al menos a mí me pasa. Si en todo dices lo que piensas y cuando la cagas, lo admites, saben que pueden confiar en ti. Y la confianza es algo que no se puede comprar ni se puede engañar para conseguirla.

La sinceridad es la herramienta más poderosa que existe. Y lo mejor es que los idiotas, imbéciles y las malas personas nunca la podrán utilizar en su beneficio. Tú y yo sí.

Retazos:

¡Comenta!. Lo que más me ayuda a saber qué os gusta más y menos es sabiendo vuestra opinión. No te cortes, es totalmente anónimo.

Aguanta la tentación. Mentir en muchas situaciones es muy tentador. Aguanta la tentación. Toda tu reputación se basa en ello.

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