No te des por vencido, no seas imbécil

Escrito a mano por Vic Blázquez

SIN LA REGLA 369

Este artículo forma parte del blog antiguo y por eso no sigue la regla 3·6·9

Puedes comprpobar la diferencia leyendo el nuevo blog.

Descubre la regla 369
Tema: No seas Imbécil

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Desde los 15 años cada mañana me levanto leyendo esto.

Tiempo de lectura de este post: 5-8 minutos.


El otro día escribía en Twitter sobre las 2 maneras de enfrentarte a algo: cambiar lo que sea imbécil (este es el significado de imbécil en este blog) o huir. Lo decía después de que mucha gente quería irse de España para intentar sobrevivir fuera. Se daban por vencidos.

A mi nunca me ha gustado darme por vencido. Si decido irme de España será porque adoro Estados Unidos y no porque odie España. Tampoco me iría si las cosas en España fueran muy mal, lo que intentaría, lo que intento, es que las cosas vayan a mejor. Intento sumar en vez de restar. Esto sirve para todo en la vida y es necesario que hablemos del tema.

La vida no es justa y eso quiere decir que te van a pasar cosas malas o vas a enfrentarte a cosas que no te gustan. La forma la cual te comportes es algo de lo que solo tú tienes el control y el poder. Hoy hablamos de eso.

Lo que yo pienso sobre rendirse

Rendirse significa no seguir luchando. Reconocer la superioridad de la otra parte. Admitir que estabas equivocado. Renunciar a lo que creías. Al menos en España, y generalizando, somos muy orgullosos para admitir que estamos equivocados pero al mismo tiempo somos muy dados a rendirnos. Somos muy dados a no luchar lo suficiente cuando nos plantan cara. Somos muy dados a rendirnos. Si no es tu caso, si eres un luchador nato, si plantas cara a quien sea o a lo que sea por lo que crees, enhorabuena eres uno de los míos, no tienes que seguir leyendo. Si no, hay ciertas cosas que tienes que saber.

Cambiar de opinión y rendirse son cosas distintas. Creer que tu amigo tiene razón y es mejor elegir otra carretera para llegar a Madrid es cambiar de opinión. Hacer caso a tu hermana que te dice que la carrera de periodismo no tiene salidas y que elijas otra es rendirse. La principal diferencia se basa en que una cosa, es algo sin más importancia que llegar antes o después, y la otra cosa es cambiar totalmente el rumbo de tu vida. Rendirse, en nuestro caso, significa no estar dispuestos a seguir por el camino que hemos decidido tomar en nuestra vida hasta la última consecuencia.

No rendirse no significa no cambiar. Si seguimos con la carrera de periodismo quizás no podamos ser periodistas al uso. Quizás tengamos que buscarnos la vida y crear nuestro propio blog, crear contenido de calidad, conseguir publicidad, hacer contactos, escribir gratis en revistas a cambio de difusión… No rendirse significa seguir hacia delante aunque tenga que ser cambiando cosas. Aunque tu idea de escribir para un periódico o de presentar el noticiero tengan que atrasarse. No rendirse no significa no cambiar, no significa no variar los planes.

No rendirse significa no dejar que otros decidan tu vida. Hay que dejar una cosa clara, si estás equivocado tienes que recapacitar, eso es así. Sin embargo, una vez elijas tu camino en la vida, ser médico, cantante, bailarín, ingeniero…, debes luchar por ello y no rendirte ante nada ni nadie. No puedes permitir que algunos imbéciles decidan por ti y no puedes dejar que algunas cosas sean decididas por ti. No, tú decides por ti.

Lo que yo hago para no rendirme

Yo también he tenido momentos de querer rendirme y de no querer seguir pero de forma instintiva tenía mi propia forma de seguir hacia delante y de no escuchar a quien no tenía que escuchar. Yo pensaba que mi forma de animarme era lo más normal del mundo pero comentándolo con algunos amigos me han dicho que tenía que escribir sobre ello.

1- Tengo un plan. No puedes vivir la vida sin un plan. En mi caso, mi plan, es ser escritor y ayudar a mucha gente. Por supuesto ese es solo el título de mi plan. Tengo páginas y páginas sobre los pasos a seguir para conseguir ser escritor y ayudar a mucha gente.

2- Me ciño al plan. Da igual lo que me diga gente que sabe lo mismo que yo sobre el tema. He oído a gente que no ha leído más de 5 libros en su vida decir que la escritura no lleva a ningún lado. Como comprenderás no me puedo tomar en serio a gente así. Sin embargo mucha gente si se deja influenciar por personas que les dicen que ser cantante no lleva a ningún lado sin que tengan ni puñetera idea de lo que hablan.

3- Salto los obstáculos. Al inicio de este blog no me visitaba nadie. Nadie es nadie. Rendirse hubiera sido dejar de escribir o dejar el problema sin resolver. Sin embargo, lo que hice fue escribir a algunos amigos, escribir a algunas personas que consideraba con criterio, empecé a hacer colaboraciones y amplíe la oferta. Un obstáculo menos.

4- Controlo mis emociones. Hay días que por alguna razón, y tras por ejemplo tener pesadillas, te levantas desanimado, inseguro o acojonado por no saber si la langosta gigante que quería comerte era real o un sueño. La forma que tengo de controlar todo eso es no hacer caso. La maldita (por no decir puta) voz que dice que no puedo seguir el camino de este blog no tiene derecho a estar en mi cabeza así que no la escucho.

5- Reviso el plan. De esto ya hemos hablado y es fundamental tener estadísticas, métricas y formas de poder controlar nuestro plan. Con esto puedo saber que artículos gustan más y cuales menos. De donde vienen más visitas y de donde menos. Y, en definitiva, conseguir más calidad en mi escritura y en la ayuda de los demás. Si por ejemplo escribiera sobre dromedarios pensando que interesa y no tuviera métricas, estaría perjudicándome y estaría no dándome por vencido sobre algo erróneo.

6- Sigo hacia delante. Amo lo que hago y voy a seguir hacia delante aunque hoy ya sea la tercera vez que me dicen que cierre el blog porque los blogs están pasados de moda o por mil tonterías más. Yo estoy seguro de mi mismo así que sigo hacia delante. No dejes nunca que nadie te robe esa seguridad.

Mi método funciona, a mi me funciona, porque soy yo el director de mi vida. Yo soy el que voy probando, soy el que voy decidiendo si esto o lo otro funciona o no funciona. Soy el que voy moviendo, poniendo las piezas y tirando las que no valen. Mi método funciona porque no le dejo que nada ni nadie tome el puesto de director de mi vida. Nada ni nadie.

Retazos:

¿Te ha sido útil?. Por favor hazme saber en los comentarios sobre qué te gustaría leer más.

Tu máxima debe ser, ser feliz. Ser feliz es la meta máxima de cualquiera. Ser feliz pasa por muchas formas pero rendirse no es una de ellas. Sigue, sigue y sigue. Se inteligente, se meticuloso y ten un plan de acción. Si te organizas, si eres listo y no paras, puedes hacer lo que quieras en la vida.

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